Ayer me toco el mitico vaso con leche agria.
Pondre el vaso junto a la manzana podrida,
oficialmente me he quedado sin dinero,
hasta la siguiente quincena...que ya tiene cuatro duenios.
Un rey de corona invisible que me deja hablar,
un rey de corona invisible que me deja sudar,
un rey de corona invisible que me deja llorar,
y el ultimo rey de corona invisible, que me deja pedir en paz.
No tengo jabon, no tengo espejo,
tengo miedo de subir la temperatura de la calefaccion,
tengo miedo de ir al doctor,
tengo miedo de darle la espalda al televisor,
y miedo de todo lo demas que no es mio:
a la tierra le debo el cuerpo
al cosmos le debo el alma
y hasta las enfermedades son prestadas.
Ni la patria, ni el himno
ni la lengua, ni el honor
ni la leche, ni la manzana
ni los cheques, ni los reyes
ni las alas, ni las fiestas
cuatro paredes,
tres puertas,
dos piernas,
un sol,
cero pertenencia.
Lo unico que tengo es mi verso amorfo,
que conjuga todas las acciones
y que se convierte en el poema mas bello,
que nunca se va a recitar, ni a rosar con el viento ajeno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario